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A SANGRE FRÍA

24 de enero de 2012

Una lección sobre la envidia y los celos... (Anécdota)

Muy buenas, gente. Yo soy amiga - colaboradora de Allosaurus en este blog tan bello y quisiera compartirles algo, a ver si les gusta:



La envidia y los celos. Para empezar, quiero comenzar diciéndoles que, ambas son hermanas, hermanas gemelas que vienen del mismo lugar: la inseguridad. Para explicar mejor, y no dar tanto rollo (¿de dónde me salió esa palabra?), les contaré una anécdota:

Yo, tengo una hermana menor. Y ella, siempre ha sido mejor que yo en ciertas cosas (y yo mejor que ella en otras, eso es normal). Lo gracioso de todo el asunto es que, desde que ella nació, le he tenido envidia. ¿Motivo? al ser la única hija mujer de la familia, yo era la más consentida y así, cuando ella nació, obvio, toda la atención se dirigió a ella, luego se igualaron las cosas.

Lo más gracioso de todo el mundo es que, por más de diez años, he celado a mi hermana de que ella es la hija favorita de mi padre y ahora me doy cuenta que eso no es verdad.


¿Cómo lo sé?

Para representarlo, les voy a citar unos pasajes de la novela "Orgullo y Prejuicio":

"––Eres demasiado comedida. Estoy seguro de que el señor Bingley se alegrará mucho de veros; y tú le llevarás unas líneas de mi parte para asegurarle que cuenta con mi más sincero consentimiento para que contraiga matrimonio con una de ellas; aunque pondré alguna palabra en favor de mi pequeña Lizzy.

––Me niego a que hagas tal cosa. Lizzy no es en nada mejor que las otras, no es ni la mitad de guapa que Jane, ni la mitad de alegre que Lydia. Pero tú siempre la prefieres a ella.

––Ninguna de las tres es muy recomendable ––le respondió––. Son tan tontas e ignorantes como las demás muchachas; pero Lizzy tiene algo más de agudeza que sus hermanas.

––¡Señor Bennet! ¿Cómo puedes hablar así de tus hijas? Te encanta disgustarme. No tienes compasión de mis pobres nervios."

Otra cita:

"––¿Es posible? ––exclamó Elizabeth al terminar la carta––. ¿Será posible que se case con ella?

(...)

––Digo que no hay hombre en su sano juicio que se case con Lydia por tan leve tentación como son cien libras anuales durante mi vida y cincuenta cuando yo me muera.

(...)

––No ––dijo el señor Bennet––, Wickham es un loco si acepta a Lydia por menos de diez mil libras. Sentiría juzgarle tan mal cuando vamos a empezar a ser parientes.

––¡Diez mil libras! ¡No lo quiera Dios! ¿Cuándo podríamos pagar la mitad de esa suma?"

Última cita:

"A los pocos minutos Darcy se acercó a la mesa junto a la cual estaba sentada Elizabeth con Catherine, y haciendo como que miraba su labor, le dijo al oído:

––Vaya a ver a su padre: la necesita en la biblioteca.

Elizabeth salió disparada.

Su padre se paseaba por la estancia y parecía muy serio e inquieto.

––Elizabeth ––le dijo––, ¿qué vas a hacer? ¿Estás en tu sano juicio al aceptar a ese hombre? ¿No habíamos quedado en que le odiabas?

(...)

––En otras palabras, que estás decidida a casarte con él.

(...)

––Elizabeth ––añadió su padre––, le he dado mi consentimiento. Es uno de esos hombres, además, a quienes nunca te atreverías a negarles nada de lo que tuviesen la condescendencia de pedirte. Si estás decidida a casarte con él, te doy a ti también mi consentimiento. Pero déjame advertirte que lo pienses mejor. Conozco tu carácter, Lizzy. Sé que nunca podrás ser feliz ni prudente si no aprecias verdaderamente a tu marido, si no le consideras como a un superior. La viveza de tu talento te pondría en el más grave de los peligros si hicieras un matrimonio desigual. Difícilmente podrías salvarte del descrédito y la catástrofe. Hija mía, no me des el disgusto de verte incapaz de respetar al compañero de tu vida. No sabes lo que es eso.

(...)

––Bueno, querida ––le dijo cuando ella terminó de hablar––, no tengo más que decirte. Siendo así, es digno de ti. Lizzy mía, no te habría entregado a otro que valiese menos."

Nota personal:

Gracias a estos ejemplos, creo que pueden entender lo que quiero decir: La hija favorita del señor Bennet es Lizzie, y por ello, no la entregó tan fácilmente, como en cambio hizo con Lydia.

Y no, esto no significa que me voy a casar con un Darcy (creo que eso entra en una categoría Harto difícil), pero si ejemplifica muy bien a mi familia y más o menos, la situación en la que estamos: Mi padre es como el señor Bennet, yo soy como Lizzie y mi hermana menor como Lydia. Y no, el novio de mi hermana es decente, no es como el señor Wickham, pero si tienen unos planes muy parecidos a lo que Wickham y Lydia tenían (y no me refiero a la fuga).

Ya termino, lo que estoy tratando de decir es esto: He desperdiciado muchos años de mi vida, creyendo (gracias a que los celos y la envidia dejan ciega a las personas y no ves la verdad) que la hija favorita de mi padre es mi hermana, cuando, gracias a un asunto de mucha felicidad para mi hermana, la verdad ha sido revelada, la hija favorita (y a la que más aprecia según lo he observado, ahora que he abierto los ojos) de mi padre soy yo.

Es increíble como los celos y la envidia, pueden que no veas lo que está justo enfrente de tu nariz, lo cual, lógicamente provoca situaciones realmente innecesarias.

Ahora, ¿para qué escribo esto?, bueno, deseo compartir mi experiencia, para que no les pase a ustedes. Los celos y la envidia, hacen que veas verde cuando en realidad es rojo (es decir, ves cosas que no existen), que te imagines cosas realmente imposibles, que veas que esa persona prefiere a alguien más, cuando en realidad, te prefiere a tí y eso no lo ves, por los mismos celos.

La mejor manera de combatir esto es: saber cuánto valemos y tener la certeza de que eso es incalculable. Una autoestima saludable hará que veas la verdad, pero si te consideras inferior, es inevitable caer en este tipo de trampas del cerebro.

Espero les sirva como reflexión... (a mí me ha servido como desahogo)

¡Un saludo y sean muy felices (Y gracias a Allosaurus por el espacio! Firma,

2 comentarios:

*Withney* dijo...

Wow!
es una anecdota increible!
me permites decir algo? La verdad es la primera vez que te leo por acá, y siendo honestas ni siquiera estaba enterada que Allosaurus tenía una colaboradora...
pero estoy feliz de que estés aquí para compartir con nosotros todas tus ideas. Tienes una manera muy hermosa de ver las cosas. NO puedo esperar para ver la proxima entrada que tendremos la suerte de leer de ti :)
un beso para ti y para Allosaurus (a quien espero que este bien, porque no he sabido de el en aaaaños!)
att
withney
wm-lca.blogspot.com

Sakura Hikari dijo...

Muy interesante. Los celos y la envidia son muy malos, pero somos humanos y no podemos evitar sentirlos, lo importante es darse cuenta de estos y que no se interpongan en nuestras vidas.
Nos vemos!